El syrah está de moda
El Syrah no solo está de moda; está protagonizando un crecimiento estratégico sin precedentes. Según el último análisis de Wine Enthusiast, esta variedad está redefiniendo el segmento Premium.
Los vinos de syrah suelen resultar agradables y se vuelven seductores con el tiempo.
FINCA LORANQUE
Departamento de Comunicación
Los vinos elaborados con la variedad Syrah están situándose en la cima de la comercialización de los considerados ‘vinos premium’. Esta es una de las principales conclusiones de un reciente artículo publicado por la revista norteamericana Wine Enthusiast, una de las autoridades más respetadas y citadas en el mundo del vino. Según su último análisis, esta variedad está redefiniendo el segmento premium gracias a la apuesta de grandes bodegas, que se suman a las ya consolidadas en el Ródano francés. Entre ellas cita bodegas americanas como Henschke, Delas Frères, Peay Vineyards, Melville y Liminal, a las que hay que sumar la sudafricanas Boekenhoutskloof o la italiana Le Macchiole, además de muchas españolas que están elaborando vinos muy interesantes, demostrando un potencial de calidad que compite en las ligas más altas del mundo.
Otro de los pilares sobre los que se sustenta este posicionamiento de la variedad es su ‘resilencia y adaptación’. Para la revista, el Syrah se adapta excepcionalmente bien al cambio climático. Esto le permite consolidarse en zonas históricas y, por otra parte, liderar la expansión en regiones emergente. Por último, destaca además la ‘versatilidad comercial’, lo que convierte al Syrah en una apuesta sólida para mercados que buscan diferenciación, desde perfiles frutales y accesibles, hasta expresiones complejas, estructuradas y de gran guarda.
Entre lo hedonista y rico, lo angular e intelectual
Para Peter Stolpman, exitoso vitivultor de Syrah de la conocida región de Ballard Canyon, atribuye el mérito de esta moda a las generaciones más jóvenes de amantes del vino. Para Stolpman, «los jóvenes están aburridos de lo que bebían sus padres. La generación actual de comensales de restaurantes y compradores de vino está mucho más abierta a otras variedades que la de los pocos que se pelean. Es importante que beban de forma diferente y que presenten a sus amigos algo que quizá desconozcan».
Aunque la reputación mundial del Syrah se vio afectada por el empuje comercial de las mega bodegas australianas, inundando el mercado con precios por los suelos a finales del siglo XX, la uva francesa siempre tuvo un mercado exquisito que entendieron que en los suelos y condiciones perfectas y en manos de productores comprometidos, la variedad consigue transformarse en algunos de los vinos más satisfactorios del planeta.
«Acabo de terminar de probar un Syrah, y cada sorbo fue un viaje en sí mismo. Tenía el estilo untuoso y deliciosamente maduro, cargado de fruta, especias y carne ahumada, con abundante acidez y taninos que equilibraban su peso. Era delicado y floral, ligero y con elegantes aromas de violeta y lavanda que flotaban sobre una estructura calcárea y cincelada. Y luego estaba la expresión más extrema, con notas de yodo, laurel, tapenade de aceitunas y pimienta molida. No me sorprendió. Los vinos de Syrah son así siempre: oscilan entre lo hedonista y rico, lo angular e intelectual, y en ocasiones tocan todos esos puntos en la misma copa». Concluye Matt Kettman, crítico de vinos de Wine Enthusiast.
El Syrah vuelve a reinar
El Syrah en Finca Loranque siempre ha sido su gran apuesta varietal. De hecho, junto con el añorado Carlos Falcó, la bodega toledana fue de los primeros proyectos en toda Castilla-La Mancha en valorizar esta variedad, a mediados de los años ochenta, tras un profesional estudio de las condiciones climáticas y de suelos. Una clara vocación de pioneros, con la dificultad de incorporar al mercado vinos de nuevas tendencias, con registros aromáticos y gustativos casi desconocidos por el consumidor medio en España.
Este duro esfuerzo ha tenido su premio. Loranque El Grande (nombre que toma el vino del Señorío del que disfrutó la tierra donde están las viñas) es, en la actualidad, uno de los monovarietales de mayor prestigio. Como explica la gerente y directora técnica de la bodega, Guadalupe Shaw, "debido a las dificultades de hace 10 o 15 años, si ves un Syrah en el mercado, es casi como si tuvieras la garantía de que sea de alta calidad. Los nuestros ya tienen más de 20 añadas. Cualquiera que haya persistido en elaborar Syrah a estas alturas lo hace porque le encanta, y le encanta a pesar de que les han dicho en todos los niveles, que el Syrah es difícil de vender. En España, en estos momentos, quien elabora Syrah lo hace porque cree en él”.